martes, junio 06, 2006

Quiero esta paz


Quiero que vengan tiempos que se parezcan a esto. pero que duren. levantados por nosotros donde no hay nada más. nadie más. ser tu ojo en el baúl en que nos encerramos quiero ser yo también. sin que lo pidas.te entrego mis bombas que son mis relojes.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nuestro tiempo es el presente, el futuro que llego (desde siempre) y el pasado que nunca se fue. Somos el hoy, el ayer y el mañana, no por que seamos vastos, sino porque uno es poco, y aun así es todo. Dejamos de ser lo que fuimos, lo que creíamos que éramos. Somos distintos, y aun así somos iguales, por que el mismo se mide desde el ahora y éste abarca, como dije, todo. Cuando nunca nos fue mejor prevenir que curar, fue por que la enfermedad es parte de lo que somos. La enfermedad de la pasión (en todos sus sentidos), de la nostalgia por su abstinencia y del inmortal recelo al desencuentro. Ese que, a veces, desearíamos no sufrir.
Pero, el que nada hace nada teme. Lo único reprochable, de esta manera, es el miedo a tener miedo. Y aunque sea probablemente lo más difícil, es lo único a lo que debemos autolimitarnos.
Hacemos lo que podemos para vivir, eso es tan poco, y aun así se nos lleva la vida. Prolongación del cuerpo, solo una voz, solo un silencio que nos expresa tanto.