jueves, enero 06, 2011

mi pacto interno es un post, mínimo, por día. pero bueno...

recién hice un dibujo en el que el cielo es un pentagrama, las notas son las nubes y entre ellas semicircula un arco iris de ocho colores que dice ¨ me estoy durmiendo, really¨. Eso es todo lo que soy, alguien somnoliento la mayor parte del día ¿tendré una enfermedad?

lunes, enero 03, 2011

CoRDÓn

Como si el año nos corriera para darnos con su cola, huimos siguiendo la dirección del agua. Tuvimos tres dìas lejos, de celebraciones sobre la arena capturada por la noche y crianza tribal (lo mejor que hay).
Luces en el cielo y luces en el suelo.
Castillos de tierra para los caracoles; piojos de tanto juntar las cabezas, champagne, escabeche y sidra.
Cuando mamá cumplió años no estuvimos ahí pero esta mañana veníamos ella y yo, paralelas y enfrentadas por el rigor de las veredas. Se había hecho tarde para las dos pero olvidamos el rojo del semáforo y cruzamos a abrazarnos delante de los autos. No era el lugar ni el momento pero por un minuto eternos nos palmeamos la espalda para acompañar eso de decirnos a los ojos, casi pisándonos con la voz, que estábamos lindas.

martes, noviembre 30, 2010

permiso permiso, perdón

odio la lluvia
de esta ciudad pero ahora
se me viene a la mente
tu afección por los charcos, saltás
saltás y sonrío,
además es innnegable, es un día especial,
los planes se suspenden,
nos apuramos graciosos
a unir los puntos
entre refugio y refugio

miren el drama!
cae agua
y las catarsis se parecen
al chasquido de estos sucesivos lagos en la vereda

qué incómodo, soy enanita,
así que el vestido largo se empapó
me veo en todas las vidrieras
la cara de desconcierto
y arrastrándolo,
el modo en que voy
decapitando gente
o casi
por las calles angostas,
con mi paraguas

no sé si odio tanto que llueva:
son días que seguro escribo.

sábado, noviembre 06, 2010

"A Néstor lo conocí enfrentándonos

En los pequeños gestos se ve la grandeza de los hombres. En 2005 se aprobó una ley del ejecutante musical que promovía el Sadem, que era de 1958 y estaba desactualizada. Se juntaron más de 1500 músicos, se logró un encuentro con Néstor Kirchner de unos 30 músicos. El entró en la sala, saludó a uno por uno, se sentó en la mesa y pidió disculpas. Nos dijo que creía que estaba haciendo un bien a la música, se dio cuenta de que no era así. Luego se comprometió con la Ley de la Música (ahora en el Senado) y a partir de ahí se les sacó el IVA a las entradas de los espectáculos, algo que veníamos pidiendo con la UMI. En los ‘90 me identificaba con la postura del punk. En esa época lo único que podías pensar era salir a romper una vidriera o enfrentarte con el sistema. No nos dieron las herramientas intelectuales como para tener claro que la política es el camino para cambiar las cosas. A través de la política te podés transformar en un virus del sistema y poner un pequeño grano de arena. Kirchner se enfrentó con los intereses extranjeros, se puso en una actitud rockera, fue uno de los gobiernos más rebeldes al decirles a los militares que bajen los cuadros de Videla. Si me pusiera a mirar para otro lado no me estaría haciendo cargo de por qué tenemos un grupo de rock."

Cristian Aldana

martes, octubre 05, 2010

ay

jueves, setiembre 23, 2010

sobre una pequeña nube

o teoría sobre el futuro





recién voy por la página 66 y soy una caradura pero pienso que alan pauls, en vez de escribir el pasado podría habernos hablado sobre amores patológicos (es decir todos los amores en su definición, cosa que comparto) no sé, durante un cuento o mejor: en un poema.

Igual es solo una impresión, y espero por favor se me revierta, para justificar la compra, los 69 pesos y el tiempo que voy a pasar de cara a estas casi seiscientas páginas. Y está bueno que haya elegido para narrar un melodrama; el asunto es que, a lo que cuenta, le falta swing, le falta freak: le falta forma. Los personajes son tan " literarios" por decirlo de algún modo, que parecen robots sensibles y lo que se dice que les pasa va de inverosímil a estúpido. Grueso embole.

Me dan ganas de ser cínica como aquella profesora de literatura argentina que no tocaba nada más acá de 1960 y nos decía "¿para qué voy a leer a Cucurto si puedo releer a Baudelaire?" y lanzar una bola (solo sintácticamente) parecida: ¿para qué voy a leer a kohan, a pauls ... si puedo releer a Raba King? (cuentito para la fiaca).





lunes, setiembre 20, 2010

suk kuhn oh


y me pongo a trabajar

viernes, setiembre 17, 2010

la calle talcahuano

en la calle talcahuano
nunca hay sol

o hay que esquivarlo
junto con la gente

(mi compañero dixit)
y huir del silencio que es huir del silencio
debo abandonar las marcas temporales

miércoles, setiembre 15, 2010

la calle libertad

para mí es un misterio
hoy me detuve a mirar las joyas
de la calle Libertad
y después tuve un pensamiento firme.

Hay dos personas que se desconocen
atadas por el nudo de la rutina en común
el brillo de la plata todavía reluce
pero ya no resume nada
o mejor dicho todas
temporadas pasadas

Por acá hay demasiados negocios
todos iguales ofreciéndote
a precios orográficos
metales, relojes, brillos valuados

Capaz hoy estoy descreída pero
¿quién compra tantas joyas?
¿dónde está toda esa gente?

martes, setiembre 14, 2010

jueves, setiembre 02, 2010

mi propia privada teocracia



sietemeses

In plot we trust

el desierto de lo real y el desierto de lo reality

y mucho más del cráneo puro amor y odio de Santiago Llach.

Promete!
cumple!

martes, agosto 31, 2010

oh oh

no lloré por esa muerte, es injusto decir eso
lloré por ese texto, por las cosas que contaba
y por las cosas que ese texto hacía con palabras
el otro día pensaba cómo
la experiencia de twitter
(o cualquier libro diario)
se parece a la literatura
una serie de ficciones combinadas
para producir verdad.

lunes, agosto 30, 2010

help a quién

se ve que no había hecho el duelo todavía porque hoy tuve mi experiencia sensible leyendo a Vera- Lloré por esa muerte- Y Vera no soy yo, es ella: Fogwill. Vera es Verdad. Vera ahora es él.

viernes, agosto 20, 2010

el viento sigue y la vigilia es la única que canta lo que silba el deseo

Un pájaro pega en el palo.
En las avenidas, bajo los árboles,
en los caminos de cintura,
quieren saber qué pasacon el cruce
de un pájaro y un palo,
qué fue del pájaro después del palo,
qué quedó del vuelo, dónde
cayó lo que volaba, qué marca en el palo
dejó aquello que venía y sacudió al aire,
quién puso ahí ese palo, cómo fue,
de dónde vino lo que se estrelló.
Nadie vio nada, nunca se sabe
qué música suena
en el cuerpo de un pájaro
que pega en el palo.


Horacio Fiebelkorn, Elegías, 2008

martes, agosto 17, 2010

grunge is dead




este es un aguante para Villa Negra, el libro de Alfredo Jaramillo

porque sí, por la luz de la empatía, para un libro cuyo fin pone a resonar

la palabra porvenir.

Porque el reinado apático y desencantado de lo que fue el post rock

un día se vio debilitado; las uvas maduran,

el vino se macera y oh líquida pertrechable oscuridad.

Llegamos para devolverte la gentileza: descubrimos en el gesto

de un recién nacido la paz del punto cero.

Este es el bostezo que antecede al sueño.

Queremos volver a contar la historia,

hacer de la ecolalia por venir porvenir por venir porvenir....

un himno que ya no huele a espíritu adolescente.

Una voz que no se pone vieja, que elige llenar el silencio

de la opacidad con la voz del legado y de la calma.

El himno reza tranqui hoy

y se pretende infinito,

el himno un tanto paranoico

que escapa del azote del pasado duro

que quiere hacer que el ruido se vaya de acá.



jueves, agosto 12, 2010

aquí están estas son mis torrecitas cándidas de grabación


Estoy juntando voces en una bolsa. A veces las rescato del suelo con pinchapapel, a veces leo viejas anotaciones en los márgenes. Otras oficio en las calles de no-alocutor, es divertido sumergirse en las historias que la gente se cuenta. Los niños de la casa, tremenda inspiración;
los poemas que escriben los hombres dedicados a sus hijos,
los poemas de cuando yo era una mujer casada
los poemas de cuando yo era una mujer cansada
los poemas de cuando yo era una mujer sacada.


amor en el pasto alto*

para mi cumpleaños número treinta

cuando no había nadie,

me senté con los pies

en una palangana de agua caliente

y me puse a escuchar la tormenta.


Era a fines de noviembre,

y por la ventana, vi a las ovejas amontonadas

bajo el techo principal del establo

decían beeh beeh y podías ver de lejos

cómo sus lenguas negras

se parecían al hígado crudo

que cocinamos acá los lunes.


Tomé tres vasos colmados de vodka

y me até el pelo frente al espejo

usando la luz de los relámpagos.


Cuando estuve lista salí a la intemperie

a recostarme sobre el pasto húmedo.

Llegó el doctor:

-vas a resfriarte

-¿estás borracha?

- no me preocupa

-¿eso importa?

Lo tomé de la mano,

asumió que era fiebre

y enseguida perdimos la noción del tiempo.




*licuado obtenido de las anotaciones en los márgenes y los subrayados de un cuento llamado así de Claire Keegan en su maravilloso libro Antártida.